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Es hora de hacer explotar el voley en la región

Es hora de hacer explotar el voley en la región

El empujón anímico del Voley Olímpico puede ser un factor clave para que ese deporte resurja en la ciudad y la región, como ocurrió con muchas otras disciplinas.

Argentina venció a Brasil por 3 a 2 y se quedó con la medalla de Bronce Olímpica, en una jornada histórica en Tokio.

Ahora bien, más allá del logro, el equipo contagió un amplio carisma y se convirtió en el favorito de los argentinos en estos JJOO, con gran aceptación social (sobre todo en las redes) a pesar de no llegar a la final, y de algún que otro murmullo que se sintió en aquel partido que se escapó justamente ante Brasil en fase de grupos.

Esta aceptación social acompañada de logros suelen convertirse en un fenómeno social que masifica la práctica de estos deportes, y tenemos varios ejemplos, siendo el más claro el de la leonas en las últimas 2 décadas y el crecimiento del Hockey Femenino en la región, a pasos agigantados en los últimos 5 años (con Ranqueles a la cabeza, pero con muchos clubes adoptando la disciplina). También se pueden sumar los Pumas de Bronce en el mundial de Francia 2007, fenómeno que también colmó las canchas de Ranqueles que en esa época comenzó a competir en las ligas de la provincia. El último y más claro ejemplo de estos fenómenos viene a ser el Hockey Masculino. Los Leones Campeones Olímpicos en Río 2016 también provocaron un crecimiento sin precedentes en la región, con grandes resultados, incluso en la lucha contra otros factores como la aceptación en la práctica de un deporte que estaba “destinado” a las mujeres.

Pumas de Bronce 2007

De todas maneras, hay otros casos que por ahí también pueden haber tenido ese efecto como la medalla dorada de Crismanich en Taek Wondo en Londres; aunque también hay equipos que ganaron mucho y no se pudo adaptar a la región como lo es el básquet. Ni la Generación Dorada logró el impulso para que la disciplina se haga tan popular como lo es en otras regiones.

El voley de nuestra ciudad tiene mas adeptos de los que se cree (sobre todo femenino), pero la real formación bajo el manto institucional la tiene solamente Sporting con formativas juveniles; luego el Municipio va fogueando el Beach y ahora una escuela de Mini Voley; en tanto que el Maxi Voley también tiene lo suyo, pero generalizando se puede decir que el voley en la ciudad se practica de manera mas que nada recreativa.

La sobrepoblación de clubes de fútbol en la ciudad es una realidad de dos caras en la que sabemos que si hay mas clubes hay mas oportunidades para que los chicos salgan de la calle, pero es una mala noticia para el resto de los deportes porque captan menos gente; a su vez, las disciplinas no son ajenas al desertación juvenil que se va a formar a las grandes ciudades y deja un hueco etario enorme en las instituciones. Esto incluso se nota mucho mas en las localidades aledañas con mucha menos población.

Sabemos, de todas maneras, que el principal impedimento para imponer al voley o a cualquier otro deporte es el económico, luego el infraestructural (que va atado a lo económico), después el organizativo y finalmente el social y su aceptación, siendo este último el que puede paliarse mas rápido con esta actuación Olímpica. Tampoco somos ajenos a como se maneja (o desmaneja) el deporte alternativo a nivel nacional, y todo tiene que ver con todo a fin de cuentas.

Sin dudas el Voley es una disciplina con gran potencial en Laboulaye, que aún está dormida por la falta de apoyo a los pocos que se han animado a hacerla explotar, pero no es imposible que este deporte pueda hacerse popular como sucedió con los ejemplos mencionados, falta mas soporte politico e institucional, pues también hay mucho recurso humano jóven y en formación con ganas de trabajar.

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